En medio del árido paisaje de los Emiratos Árabes Unidos, un país históricamente asociado al petróleo, surge ahora una nueva prioridad estratégica: el agua. Con escasez natural de ríos y lagos, las autoridades del país han iniciado un ambicioso proyecto para garantizar el suministro hídrico de la población y la economía mediante la construcción de una reserva subterránea de agua potable, capaz de resistir el calor extremo del desierto y asegurar el futuro del recurso más vital.

La iniciativa se basa en tecnología avanzada de almacenamiento y recuperación de acuíferos, que permite inyectar agua desalinizada en capas profundas del suelo para conservarla de manera segura y recuperarla cuando sea necesario. Esta estrategia protege el agua de la evaporación, la contaminación y otros riesgos que podrían afectar depósitos en la superficie, convirtiéndose en una especie de “banco invisible” de líquido esencial para la nación.

Además, esta reserva subterránea se complementa con otras medidas como la expansión de plantas desalinizadoras y la reutilización de agua tratada, consolidando un sistema integral de seguridad hídrica. Para un país donde el desierto domina el paisaje y las temperaturas pueden superar los 45 °C, garantizar agua confiable es tan vital como el petróleo. Con este proyecto, Emiratos Árabes Unidos no solo asegura su supervivencia en medio del clima extremo, sino que también da un paso hacia un modelo sostenible y resiliente frente al cambio climático, posicionando al agua como su nuevo tesoro estratégico.

Con información de: Mundo Deportivo

¿Qué opinas de esto?