Una reciente resolución judicial en España ha determinado que no ducharse en casa de forma reiterada, cuando genera problemas en el entorno laboral, puede justificar un despido disciplinario. La sentencia subraya que lo relevante no es la acción en sí misma, sino sus consecuencias en la convivencia y el desempeño dentro de la empresa.
El tribunal explicó que la conducta de no mantener la higiene personal, si se repite de manera persistente, puede afectâr el clima laboral y generar malestär entre compañeros de trabajo, lo que constituye un incumplimiento grâvę de las obligaciones del empleado.
Esta decisión se basa en el marco legal del Estatuto de los Trabajadores, que permite el despido disciplinario cuando un empleado incumple de manera grâvę y culpâble sus deberes laborales. No se trata de sancïonar la falta de higiene como un acto aislado, sino el perjuicio que provoca en el desarrollo normal de las tareas y en la convivencia del equipo.
Los expertos en derecho laboral aclaran que no es una causa automática de despido. Para que sea procedente, la conducta debe ser reiterada, causar un impåctø negativo en la empresa o los trabajadores, y existir advęrtencias previas que brinden al empleado la oportunidad de corregir su comportamiento.
Esta sentencia sienta un precedente importante en materia laboral, recordando a las empresas y trabajadores que las obligaciones básicas de higiene y respeto al entorno laboral son esenciales para mantener un ambiente seguro, saludable y productivo.
Con información de: TN









