Cocinar beicon en sartén ha sido durante años la forma más común de prepararlo, pero este método tradicional presenta limitaciones importantes. Al freírlo directamente en la sartén, la grasa se derrite y puede quemarse rápidamente, lo que da como resultado zonas excesivamente tostadas y otras gomosas o poco hechas, además de un sabor amargo y una textura desigual.

Una alternativa que cada vez gana más adeptos es cocinar el beicon en el horno. Este método permite que el calor se distribuya de forma envolvente y uniforme alrededor de las lonchas, cocinándolas de manera pareja sin necesidad de vigilancia constante ni volteos. El resultado es un beicon con textura crujiente homogénea y sabor más puro, sin el problema de que la grasa se carbonice sobre el propio alimento.

Para lograr esta cocción óptima, solo necesitas colocar las lonchas de beicon sobre una bandeja de horno sin que se superpongan y, si es posible, usar una rejilla encima de la bandeja para que la grasa se separe de la carne al cocinarse. De esta forma, el calor seco del horno hace que la grasa se derrita gradualmente sin quemãrse y el beicon desarrolle un crujiente uniforme en toda su superficie.

La temperatura recomendada para este método suele rondar los 200 °C, cocinando durante unos 15‑20 minutos según el grosor de las lonchas y el nivel de crujiente deseado. Al finalizar, dejar reposar el beicon un par de minutos sobre papel absorbente ayuda a elimïnar el exceso de grasa y conservar esa textura ideal.

Además de mejorar la textura y el sabor, cocinar beicon en el horno reduce las salpicaduras de grasa y facilita la limpieza, lo que lo convierte en un método más cómodo y limpio que la fritura tradicional. Este sencillo cambio de técnica, empleando un utensilio cotidiano como el horno en lugar de la sartén, ofrece resultados profesionales sin complicaciones adicionales.

Con información de: El Economista

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