Países Bajos logró frenar el avance del océano mediante una de las obras de ingeniería hidráulica más descomunales del mundo, una estructura cuyo peso supera en más de 700 veces al de la Torre Eiffel. La construcción responde a la condición geográfica del país, donde extensas zonas se encuentran bajo el nivel del mar y requieren protección permanente frente a inundäciones.
La obra forma parte de un complejo sistema de defensas costeras creado para reducir el rięsgø de catástrøfes provocadas por tormentas y marejadas. Este proyecto nació como respuesta a una histórica inundación que dejó miles de víctimas y obligó al Estado neerlandés a replantear su relación con el mar a través de soluciones técnicas de gran escala.
Uno de los componentes más relevantes es una barrera equipada con enormes pilares de concreto y compuertas móviles que se activan únicamente cuando las condiciones marítimas se vuelven peligrosas. En situaciones normales, el sistema permanece abierto, permitiendo la circulación del agua y preservando el equilibrio natural del ecosistema marino.
Además de proteger ciudades, infraestructuras y tierras agrícolas, el diseño busca minimizar el impacto ambiental y garantizar la continuidad de actividades como la pesca y la navegación. Este equilibrio entre seguridad y sostenibilidad ha convertido la obra en un referente mundial en ingeniería costera.
La magnitud y eficacia de esta estructura reflejan la estrategia de Países Bajos frente al cambio climático y el aumento del nivel del mar, demostrando cómo la planificación a largo plazo y la innovación pueden transformar una amenaza natural en un desafío controlable.
Con información de: Ok Diario








