Sumergir los cubiertos en sal es un truco casero que muchos expertos en limpieza recomiendan por ser sencillo, económico y natural. Este método no solo ayuda a mantener los utensilios en buen estado, sino que también potencia su higiene y apariencia, especialmente cuando los cubiertos empiezan a perder brillo con el uso diario.
La sal funciona como un limpiador suave que ayuda a elimïnar manchas provocadas por alimentos ácidos, residuos de cocina o agua dura. Al sumergir los cubiertos, las partículas de sal actúan sobre la superficie del metal, facilitando que la suciedad se desprenda sin necesidad de frotar con fuerza, lo que protege los cubiertos de rayones o dañøs.
Además, este procedimiento ayuda a reducir los olores que pueden quedar en los utensilios, sobre todo en los tenedores o cucharas con ranuras o grabados. La sal neutraliza estos olores de manera natural, dejando los cubiertos más frescos y limpios sin recurrir a productos químicos.
Este método también destaca por ser seguro y económico, ya que evita el uso de detergentes fuertes que puedan dejar residuos o afectâr la salud. Es una manera sencilla de mantener los cubiertos relucientes de forma regular, aprovechando un recurso que todos tenemos en casa.
Con información de: UNO









