Ignorar a la pareja por el uso del teléfono móvil, conocido como phubbing, representa mucho más que una falta de cortesía. Una investigación internacional liderada por la University of Southampton, en colaboración con la Vinzenz Pallotti University y la Ruhr University Bochum, vincula este fenómeno con la inseguridad en el apego y valores materialistas.

El término phubbing se refiere a la acción de prestar atención al teléfono móvil en presencia de la pareja. Es un comportamiento cada vez más frecuente en sociedades donde, por ejemplo, el 88% de los hogares alemanes dispone de al menos un dispositivo inteligente, como detalla la investigación. Aunque a menudo se cita como una costumbre moderna o un simple acto de mala educación, los análisis de la University of Southampton resaltan que el phubbing tiene un trasfondo psicológico relevante.

Tanto las diferencias de personalidad como las normas sociales influyen en la percepción de cuándo el uso del móvil resulta aceptable o revela desinterés. Existen dos formas principales de phubbing en el ámbito de pareja: el “phubbing ejercido”, es decir, ignorar intencionadamente a la pareja por el teléfono; y el “phubbing percibido”, que describe cómo uno experimenta la falta de atención por parte de su compañero sentimental debido al uso del dispositivo.

Este matiz puede ser fuente de malentendidos, porque la intención de quien usa el móvil y la percepción del otro no siempre coinciden, según ambas fuentes. Según los hallazgos de la University of Southampton, quienes viven con miedo al rechazo o al abandono tienden a caer con mayor facilidad en el phubbing. No solo pueden refugiarse en el móvil mientras están con su pareja, sino que también se sienten especialmente heridos cuando perciben que el otro hace lo mismo, activando un círculo de ansïedad y desconfianza.

Además, quienes se sienten ignorados tienden a buscar validación en redes sociales, lo que puede aumentar su dependencia digital y perpetuar la desconexión dentro de la pareja. De este modo, el phubbing puede entenderse como un síntoma de carencias emocionales no resueltas, más allá de la mera costumbre tecnológica.

Con información de: El Tiempo

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