Según un informe de Adecco, la Generación Z jóvenes nacidos entre fines de los 90 y principios de los 2000 está reconfigurando las reglas del mercado laboral: priorizan el aprendizaje continuo, el propósito social y el equilibrio entre la vida personal y profesional.
El estudio destaca que el 73% de los jóvenes prefiere trabajar en empresas con un fuerte compromiso social, mientras que el 65% rechâza los empleos con presencialidad obligatoria o que limitan su tiempo libre. “No buscan únicamente escalar posiciones. Valoran las experiencias que les permitan desarrollarse sin sacrificar su bienestar”, señala Julián Blausztein, HRBP Manager de Cultura y Desarrollo de Adecco Argentina.
Formada en un entorno digital e hiperconectado, esta generación llega al mundo del trabajo con nuevas herramientas como el dominio de la inteligencia artificial y nuevas exigencias. Esto obliga a las organizaciones a revisar su propuesta de valor si quieren atraer y retener estos perfiles.
Uno de los principales puntos de tensión intergeneracional gira en torno a la flexibilidad. Mientras que los modelos de liderazgo tradicionales aún asocian la oficina con el control y la productividad, los más jóvenes priorizan la autonomía y el uso eficiente del tiempo.
Con información de: Punto a Punto









