En las últimas semanas se ha vuelto viral en redes sociales la diferenciación entre dos grupos conocidos como therians y furries, especialmente en plataformas como TikTok e Instagram. Esta tendencia ha generado curiosidad, debates y un aumento en la visibilidad de estas subculturas.
Los therians son personas que sienten una identificación interna con un animal no humano, percibiendo esta conexión como parte de su identidad personal o espiritual. Algunos manifiestan esta afinidad a través de comportamientos o símbolos inspirados en su animal de referencia, como ciertos movimientos o sonidos característicos.
Por su parte, los furries forman parte de una subcultura artística y recreativa centrada en animales antropomórficos, es decir, con características humanas. Participan mediante disfraces, historias y arte, y su vínculo con lo animal está más relacionado con la creatividad y el entretenimiento que con la identidad personal profunda.
Aunque ambos grupos pueden parecer similares, sus motivaciones y sentidos de pertenencia son distintos: los therians describen una conexión psicológica o espiritual con un animal específico, mientras los furries lo hacen por interés cultural y lúdico.
El auge de estas tendencias muestra cómo comunidades que antes eran minoritarias han ganado visibilidad global gracias a las plataformas digitales, donde los contenidos pueden viralizarse y generar discusiones sobre identidad, pertenencia y expresión personal.
Este fenómeno refleja un cambio en la manera en que los jóvenes exploran su identidad y encuentran espacios de conexión con otros que comparten experiencias similares, dando lugar a un debate sobre comunidad y autoexpresión que va más allá de lo estético.
Con información de: Listín Diario









