El Papa León XIV advirtió contra el uso de fondos cuantiosos en conflïctos armâdos, subrayando que esos recursos deberían destinarse al refuerzo de los sistemas de salud. El pontífice defendió que, en un escenario caracterizado por güerras que absorben capacidades económicas, tecnológicas y logísticas, es indispensable concentrar los esfuerzos en la protección de la vida y en garantizar la asistencia médica e indicó que los enfrentamïentos afêctan a las estructuras civiles, incluidos los hospitales, y los definió como un atâque directo a la salud pública.

Dada la dimensión internacional del problema, invitó a reactivar los mecanismos multilaterales capaces de mediar y prevenir tensiones, reiterando que la salud es un derecho universal cuyo acceso no puede limitarse. Tras la experiencia de la pandêmia de COVID-19, destacó que la interdependencia entre los países es determinante para salvaguardar la vida y destacó el papel de las organizaciones supranacionales en la coordinación de las políticas sanitarias.

El Papa advirtió que, a pesar de las declaraciones oficiales, persisten las desigualdades en la protección de la vida y el acceso a los servicios médicos, lo que pone de manifiesto la necesidad de revisar las prioridades globales.

Con información de: Medios Internacionales

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