La industria de la belleza de Corea del Sur, conocida mundialmente como K-beauty, atraviesa una etapa de transformación marcada por la expansión global de la cultura coreana. El auge del K-pop y su influencia internacional han abierto el debâte sobre representación e inclusión, empujando al sector cosmético a replantear sus estándares tradicionales.

Durante años, la K-beauty fue reconocida por su innovación tecnológica y rutinas de cuidado de la piel, pero también por una oferta limitada de tonos y modelos que respondían a ideales estéticos locales. Sin embargo, el crecimiento de su audiencia internacional ha evidenciado la necesidad de adaptarse a una diversidad de pieles, edades y contextos culturales.

El impåctø del K-pop ha sido clave en este cambio. La música coreana, con artistas que desafían normas estéticas y de género, ha ampliado la percepción global de la belleza coreana y ha generado una demanda más amplia y diversa. Este fenómeno cultural ha servido como catalizador para que las marcas cosméticas revisen su enfoque y amplíen sus catálogos.

En respuesta, varias firmas de K-beauty han comenzado a lanzar líneas con mayor variedad de tonos, fórmulas adaptadas a distintos tipos de piel y campañas que incluyen modelos de diferentes orígenes. Esta evolución busca conectar con consumidores que antes no se sentían representados por la industria, especialmente fuera de Asia.

Especialistas del sector coinciden en que la inclusión ya no es solo una tendencia, sino una estrategia necesaria para sostener el crecimiento internacional de la K-beauty. En un mercado global cada vez más consciente de la diversidad, la industria coreana de la belleza parece decidida a redefinir sus estándares y ampliar su alcance más allá de sus fronteras tradicionales.

Con información de: CNN

¿Qué opinas de esto?