La torta de auyama es un clásico de la gastronomía venezolana. La auyama no es otra cosa que calabaza, pero el nombre cambia según el país. Si te pones a buscar recetas te das cuenta enseguida de que no hay una sola versión. Hay algunas que son tipo quesillo, otras que recuerdan mucho al pumpkin pie americano, y luego están las que son claramente tipo bizcocho, altas, esponjosas y bien jugosas.
Ingredientes para 1 unidad:
- 4 Huevos separados en claras y yemas.
- 160g Azúcar.
- 60g Miel.
- 170ml Aceite de girasol.
- 90ml Leche.
- 320g Puré de calabaza.
- 240g Harina de trigo.
- 85g Mantequilla sin sal.
- Canela molida 2 cucharaditas.
- Jengibre molido 1/2 cucharadita.
- Vainilla 1 cucharadita.
- 6g Baking Powder Royal.
- 2,5g Bicarbonato sódico.
- 4g Sal.

Preparación:
Primero, un detalle importante sobre la calabaza: hice el puré en casa, asando la calabaza al horno y luego triturándola. Es muchísimo mejor que hervirla o hacerla al vapor, porque así la calabaza concentra el sabor y queda más dulce. Merece la pena ese paso extra. Saca los huevos, la leche y el puré con un poco de antelación para que estén a temperatura ambiente. Derrite la mantequilla y deja que temple. Precalienta el horno a 180º °C.Engrasa muy bien el molde con mantequilla y espolvorea un poco de harina, sacudiendo el exceso (especialmente en el tubo central).
Usa un molde con agujero de unos 24 cm arriba, 17 cm en la base y 9 cm de alto, pero también te vale un molde redondo clásico de 22–24 cm o un bundt estándar. Sea cual sea, llena solo hasta la mitad o como mucho dos tercios, porque el bizcocho sube bastante. Separa las claras y las yemas. Pon las yemas en un bol grande y las claras en otro limpio y seco. Bate las yemas con el azúcar durante un par de minutos, hasta que la mezcla esté más clara y cremosa. Ahora prepara el bol principal, que va a ser el de los líquidos (y donde luego se junta todo). En ese bol mezcla la miel, el aceite, la leche, el puré de calabaza, la vainilla y la mantequilla derretida.
Remueve hasta que esté homogéneo y añade esta mezcla al bol de las yemas batidas. Mezcla solo hasta integrar. Aparte, tamiza juntos la harina, la canela, el jengibre, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Incorpora estos secos al bol principal y mezcla justo hasta que desaparezca la harina. Nada de batir aquí. Monta las claras a punto de nieve. Añádelas a la masa en tres veces. Intégralas con movimientos envolventes, despacio, de abajo arriba.
Vierte la mezcla en el molde y da un par de golpecitos suaves contra la encimera para quitar burbujas grandes. Hornea a 170–175 °C durante unos 50–60 minutos. A partir del minuto 45 empieza a pinchar con un palillo largo. Si ves que se dora demasiado por arriba, cúbrelo flojito con papel de aluminio. Cuando esté listo, sácalo del horno y deja reposar unos 15 minutos dentro del molde. Luego desmolda y deja enfriar del todo sobre una rejilla. Ya frío, espolvorea azúcar glas por encima.
Con información de: Bizcochos y Sancochos









