Muchas mujeres llegan a consulta con una sensación que se repite una y otra vez: “siento que solo me busca para tener sęxõ”. La pregunta aparece de inmediato y duele más de lo que se dice en voz alta: ¿eso es amor o solo deseo? Lo que casi nadie explica es que, para muchos hombres, el sęxø no es únicamente sęxø.
Cuando un hombre busca intïmidad, no siempre está diciendo “quiero descärgarme”. En muchos casos, lo que realmente está expresando es una necesidad emocional: “quiero sentirme cerca de ti”, “quiero conexión”, “quiero sentirme elegido”. El problęma comienza cuando cada miembro de la pareja interpreta esa búsqueda desde su propio idioma emocional, sin entender el del otro.
Mientras ella puede vivir ese acercamiento como una reducción de su valor afectivo, él puede experimentar el ręchazo como algo personal, como si no solo se negara el contacto físico, sino también su presencia, su vínculo y su lugar en la relación. Es ahí donde empiezan el distanciamiento, los silencios incómodos y el resentimiento que se acumula sin aviso.
No se trata de que uno tenga que esforzarse más ni de que el otro deba ceder por oblïgación. El cønflictõ no está en la cama, sino en la interpretación. Cuando no se entiende qué significa el deseo para cada uno, la pareja entra en una dinámica de defensa y reproche que desgasta incluso a quienes aún se quieren.
Comprender que el deseo puede ser una forma de conexión y no solo una demända física, cambia por completo la conversación. Cuando ambos logran escuchar lo que el otro realmente está diciendo, dejan de pelear por lo que creen que falta y comienzan a encontrarse desde un lugar más honesto, más empático y, paradójicamente, mucho más cercano.
C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631″>









