El cáncër de intestino, también conocido como cáncër colorrectal, es uno de los tipos de cáncër más comunes a nivel mundial. La prevencïón generalmente implica llevar un estilo de vida saludable y someterse periódicamente a pruebas de detëcción. En los últimos años, los investigadores también han explorado el papel de los medicamentos disponibles comercialmente, como los antiinflâmatorios no esteroideos (AINE), en la reducción de la incidencia del cáncër de intestino.
Los AINE, como el ibuprofeno y la aspirina, se utilizan comúnmente para reducir la inflamación, la fiebre y el dolor. Sin embargo, su papel en la prevencïón primaria del cáncër de intestino sigue siendo incierto y controvertido. El uso diario de aspirina no ofrece una manera rápida ni confiable de prevênir el cáncër de intestino en la población general y conlleva rïesgos inmediatos de sângrado grâve, según una nueva revisión ‘Cochrane’ de investigadores del Hospital de China Occidental de la Universidad de Sichuan (China).
La revisión encontró que la aspirina probablemente no reduce el rïesgo de cáncër de colon durante los primeros 5 a 15 años de uso. En algunos estudios se observaron posibles efectos protectores después de más de 10 a 15 años de seguimiento, pero la certeza de esta evidencia es muy baja. El autor principal, el doctor Zhaolun Cai, explica: «Si bien la idea de que la aspirina previene el cáncër de intestino a largo plazo es intrigante, nuestro análisis muestra que este beneficio no está garantizado y conlleva rïesgos inmediatos».
Los resultados también muestran evidencia clara de que el uso diario de aspirina aumenta el rïesgo de hemørragia extracraneal grâve y probablemente aumenta el rïesgo de accïdente cerebrøvascular hemorrágico. Los adultos mayores y quienes tienen antecedentes de úlcerąs o trastörnos hëmorrágicos pueden ser particularmente vulnerables. Los autores instan a que los pacientes no comiencen a tomar aspirina para la prevencïón del cáncër sin tener una conversación cuidadosa con su profesional de la salud sobre su rïesgo personal de sângrado. «Esta revisión refuerza la idea de que debemos alejarnos de un enfoque universal», resume el doctor Dan Cao, autor principal.
Con información de: La Web de la Salud









