Si en algún momento notas el canto de pájaros en tu casa o jardín durante el día, no solo es una señal agradable para tus oídos, sino que también indica una serie de aspectos positivos tanto para el entorno como para tu bienestar.
Los pájaros suelen cantar para comunicarse entre ellos, ya sea para marcar su territorio, atraer pareja o alertar sobre la presencia de depredadores. Este comportamiento es más común durante las horas diurnas, especialmente en las mañanas, cuando muchas especies están más activas buscando alimento o defendiendo su espacio.
La presencia de aves cantando también es un indicador de un ecosistema saludable. Los pájaros tienden a establecerse en áreas donde hay disponibilidad de alimento (como insectos, semillas o frutas), agua y refugio. Por eso, escucharlos puede ser un reflejo de que tu jardín o entorno tiene condiciones favorables para la biodiversidad.
Además, hay beneficios asociados para las personas: el canto de los pájaros puede mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y promover una sensación de tranquilidad. Estudios sobre naturaleza y bienestar han mostrado que sonidos naturales, como el canto de aves, pueden tener un efecto positivo en la salud mental y emocional de quienes los escuchan.
Por último, si te gusta la observación de aves (birdwatching), escuchar su canto puede ser una excelente oportunidad para aprender a identificar diferentes especies por su sonido, y así valorar aún más el entorno natural que te rodea.
Con información de: TN









