La mezcla de hojas de menta con cáscaras de naranja se ha convertido en un consejo viral que, según distintas tradiciones, va más allá de aromatizar espacios. Muchas personas la utilizan como una forma de renovar el ambiente del hogar, no solo desde lo físico, sino también desde lo energético.
La preparación es sencilla: se hierven hojas de menta junto con cáscaras de naranja en agua, se deja reposar hasta que enfríe y luego se emplea el líquido para limpiar pisos, marcos de puertas o la entrada principal. Quienes practican este método aseguran que ayuda a eliminar cargas negativas y a generar una sensación de frescura y armonía.
Dentro del simbolismo popular, la menta se asocia con purificación, claridad y calma. Su aroma intenso aporta una sensación inmediata de limpieza y bienestar. Por su parte, la naranja, especialmente su cáscara, representa prosperidad, vitalidad y energía positiva, gracias a su fragancia cítrica y su color vibrante.
Aunque no existe respaldo científico que confirme efectos energéticos, el resultado práctico es evidente: el hogar queda impregnado de un perfume natural y agradable. Además, se trata de una alternativa económica y ecológica para perfumar y limpiar espacios.
En definitiva, esta combinación se presenta como un ritual casero accesible que une tradición y practicidad, ofreciendo una experiencia sensorial que puede influir positivamente en el ánimo y la percepción del entorno.
Con información de: Noticias 24 horas









