Las calas son flores elegantes y muy populares en la decoración del hogar, pero no todo lugar es adecuado para exhibirlas según la filosofía del Feng Shui. Lejos de la cocina o el baño, que se consideran espacios con energías menos propicias, esta antigua práctica china recomienda áreas donde la energía vital, el chi, circula de manera armoniosa, potenciando bienestar, equilibrio y buenas vibraciones en el hogar.

De acuerdo con los principios del Feng Shui, el living o sala principal es uno de los espacios más recomendados para colocar calas. En esta zona, las flores pueden servir como imán de energías positivas y fomentar la armonía familiar, ya que suele ser el lugar de mayor circulación de personas y de interacción social en la vivienda. Así, las calas no solo aportan belleza visual, sino también un flujo energético que favorece la convivencia.

Otro lugar ideal para estas flores es el comedor, donde se busca una atmósfera de conexión y bienestar durante las comidas. Las calas en esta área ayudan a equilibrar las energías y a promover un ambiente cálido y acogedor. Además, al ser flores que simbolizan pureza y renovación, contribuyen a generar sensaciones de calma y positividad en quienes comparten ese espacio.

El dormitorio principal también es un sitio adecuado para colocar calas, siempre y cuando se ubiquen en zonas que no interfieran con el descanso. En este espacio, la presencia de las flores, combinada con una buena iluminación y ventilación natural, puede favorecer un ambiente de tranquilidad y equilibrio emocional, algo muy valorado en el Feng Shui.

En cambio, se desaconseja colocar calas en la cocina o el baño, ya que estos espacios suelen asociarse con energías más densas o desequilibradas por la presencia de agua, calor o elementos vinculados a la purificación física. Según esta tradición, evitar flores en estas áreas ayuda a mantener un flujo de energía más estable y positivo en el resto del hogar.

Con información de: La 100

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