La Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió este miércoles en el Palacio de Miraflores al Secretario del Interior de los Estados Unidos, Doug Burgum, en un encuentro de alto nivel que marca la consolidación de las relaciones bilaterales y el avance hacia una estabilidad económica regional sin precedentes.
La jornada, que la Mandataria calificó con una puntuación de «20 sobre 20», se produce tras un significativo respaldo público del presidente estadounidense, Donald Trump. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario norteamericano manifestó su firme apoyo a las gestiones que ambos gobiernos realizan en Caracas, destacando que el diálogo directo es la vía más eficaz para garantizar el flujo energético y la prosperidad mutua.
Durante las conversaciones, el Secretario Burgum —acompañado por una delegación de más de dos docenas de empresas estadounidenses— subrayó la complementariedad económica entre ambas naciones. Burgum proyectó a Venezuela como un socio estratégico indispensable, enfatizando que la proximidad geográfica y el potencial de recursos no tienen límites bajo este nuevo clima de entendimiento.
Por su parte, la Presidenta Encargada resaltó que la voluntad política al más alto nivel es el motor principal para la reconstrucción de la arquitectura de inversiones en el país.
“Estamos construyendo una relación basada en el respeto y la cooperación concreta. Este nuevo clima nos permite avanzar con paso firme en acuerdos que aseguren la estabilidad energética del continente y el bienestar de nuestro pueblo”, afirmó la Mandataria.
Este saludo político desde la Casa Blanca blinda las mesas de trabajo que continuarán el día de mañana, jueves 5 de marzo. La agenda estará enfocada en la revisión y optimización del sector petrolero, así como en la presentación ante la Asamblea Nacional de la reforma a la Ley de Minas, diseñada para facilitar la inversión de capital extranjero en minerales críticos.
Con estos avances, Venezuela reafirma su disposición de actuar como un actor clave y confiable en el mercado global, mientras que Washington consolida su influencia estratégica en la región mediante una política de resultados tangibles y beneficios compartidos.
Con información: Prensa Presidencial









