La Unión Europea ha oficializado una nueva normativa que obliga a que todos los perros y gatos que viajen entre los 27 países del bloque estén identificados con un microchip y registrados en bases de datos oficiales. Esta medida busca fortalecer la trazabilidad de las mascotas y frenar el comercio ilegal de animales dentro del espacio comunitario.

La nueva regla establece que el microchip implantado debe cumplir con estándares técnicos internacionales para que cualquier escáner homologado pueda leer la información del animal sin fallos, y que el registro de estos datos esté vinculado a bases nacionales interconectadas. Esto permitirá a las autoridades localizar de forma más eficiente al propietario de la mascota en caso de pérdida o traslado entre países.

Además, los dueños deben realizar un pre‑registro online del animal al menos cinco días hábiles antes del viaje, lo que facilitará el control de las entradas y salidas de mascotas en las fronteras europeas. La exigencia de este trámite se aplica tanto a desplazamientos comerciales como a viajes no comerciales dentro del territorio comunitario.

El objetivo principal de estas disposiciones es combatir el tráfico ilícito de perros y gatos, una práctica que también da lugar al abandono masivo de animales, sobre todo en épocas de alto tránsito vacacional, y garantizar el bienestar animal a través de un sistema de identificación y rastreo más sólido.

El incumplimiento de estas normas podría acarrear sanciones económicas considerables a los dueños y, en algunos casos, incluso la retención temporal de la mascota en la frontera hasta que se regularice la situación. Con estos cambios, la UE pretende proteger mejor a las mascotas y ordenar la circulación de animales de compañía entre sus Estados miembros.

Con información de: El Español

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