Un ingeniero químico explicó una técnica casera para limpiar y conservar frutas y verduras utilizando una solución preparada con medio litro de agua y ácido cítrico, un compuesto que se puede adquirir en comercios especializados o farmacias. El método busca alterar el pH superficial de los alimentos para frenar la proliferación de microorganismos que provocan su deterioro natural.
Para elaborar la solución, el especialista indicó que se debe medir medio litro de agua corriente como base y añadir una cucharada de ácido cítrico en polvo, revolviendo hasta que el compuesto se disuelva completamente. Luego, se recomienda trasvasar el líquido a un envase con atomizador para facilitar su aplicación sobre las frutas.
La aplicación consiste en rociar la mezcla sobre toda la superficie de frutas y verduras como bananas, tomates, mangos, pepinos y manzanas hasta cubrirlas por completo. Tras ese paso, se espera aproximadamente un minuto para que la solución actúe antes de secar cada pieza con un paño limpio y proceder a su almacenamiento.
El fundamento científico del método radica en que el ácido cítrico reduce el pH en la superficie de los alimentos, lo que hace que el ambiente sea menos favorable para el crecimiento de hongos y bacterias. Esta acidificación también puede contribuir a disminuir el pardeamiento, el oscurecimiento que sufren algunas frutas, al inhibir ciertas enzimas responsables de este proceso.
El experto también señaló que, aunque existe la creencia popular de que el jugo de limón puede servir para este propósito, esta alternativa no siempre es la más adecuada porque puede dejar residuos de azúcares y aromas que resultan atractivos para microorganismos, lo que puede acelerar la descomposición en lugar de frenarla.
Con información de: El Nuevo Día









