Nuevas investigaciones han mostrado que la altura del nivel del mar en zonas costeras de todo el mundo es significativamente mayor de lo que se había estimado en evaluaciones previas, lo que podría agravar los riesgos asociados al cambio climático para comunidades costeras y aumentar la vulnerabilidad ante inundaciones y crecidas. Estas conclusiones derivan de análisis más precisos y detallados de mediciones de aguas y elevación del terreno, que sugieren que, al integrar factores como corrientes, viento y variaciones locales, el mar se ubica hasta más de un metro más alto de lo que modelos simplificados habían calculado.
Este hallazgo tiene implicaciones importantes para la planificación y la gestión del riesgo costero, pues muchos de los estudios de impacto y de vulnerabilidad habían utilizado estimaciones que no tomaban en cuenta adecuadamente la relación real entre el nivel del mar y la elevación del terreno en zonas específicas. Estudios recientes indican que más del 99 % de las evaluaciones previas podrían haber subestimado el nivel del mar al no integrar correctamente estos datos, lo que afecta la precisión de predicciones sobre inundäciones y cantidad de población expuesta.
La disparidad entre los niveles reales del mar y las proyecciones tradicionales se observa con mayor intensidad en regiones del Sur Global y del Indo‑Pacífico, donde las mediciones muestran diferencias de varios decímetros o incluso más, comparadas con los modelos globales. Esta situación sugiere que las zonas costeras podrían enfrentar inundaciones y erosión antes de lo anticipado, aumentando la urgencia de revisar y actualizar las proyecciones de rięsgøs climáticos y los planes de adaptación.
Además, la revisión de estas estimaciones apunta a que una mayor proporción de tierra y poblaciones costeras podría quedar bajo el nivel del mar si se mantiene el ritmo de aumento proyectado. En escenarios futuros con aumentos de nivel del mar hacia finales de siglo, la cantidad de personas expuestas a amenaza de inundación podría incrementarse de manera considerable si se parte de una base de nivel más alto que la considerada anteriormente.
Estas nuevas evidencias refuęrzan la necesidad de mejorar la precisión de los modelos climáticos y de contar con mediciones locales más completas para guiar políticas públicas, estrategias de adaptación y protección de infraestructuras y comunidades costeras, ante un contexto de cambio climático que continúa elevando los mares alrededor del planeta.
Con información de: El País









