China dio un salto definitivo en la cømpetencia tecnológica global al otorgar la primera aprobación comercial del mundo para un sistema de Interfaz Cerebro-Computadora (BCI) inväsivo. El regulador de medicamentos del país asiático (NMPA) autorizó el uso clínico del dispositivo desarrollado por la empresa Neuracle Medical Technology, con sede en Shanghái.
Este avance transforma un experimento de laboratorio en un producto médico tangible que ya puede ser prescrito en hospitales para paciêntes con pärálisis sêvera, posicionando a la nación por delante de cømpetidores occidentales como Neuralink o Synchron.
El protagonista de este hito es el sistema «NEO», un implänte inalámbrico del tamaño de una moneda que se pone mediante una cirügía mínimamente inväsiva sobre la duramadre. A diferencia de otros prototipos que peneträn profundamente en el tejido nerviøso, el diseño de Neuracle se asienta en la superficie cerêbral para recoger señales de alta fidelidad sin riêsgo de causar cicatricês o dañøs directos a las neuronas.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: cbaloga









