Las superestrellas de BTS marcaron un hito histórico con su primer concierto en casi cuatro años, celebrado en el emblemático Palacio Real de Gyeongbokgung, en el corazón de Seúl. Ante una multitud que coreaba el nombre de la banda, los siete integrantes regresaron oficialmente a los escenarios tras una pausa iniciada en 2022 para cumplir con el servicio militär obligatorio. El espectáculo no solo paralizó la capital surcoreana, sino que alcanzó una escala global sin precedentes al ser transmitido en directo a través de Netflix para millones de espectadores en 190 países.
A pesar de la euforia, la jornada estuvo marcada por la resiliencia del grupo tras anunciarse que su líder, RM, sufrió una lësión en el tobillo durante los ensayos previos. Aunque su participación en las coreografías fue limitada por recomendación médica, el carisma de la banda permaneció intacto, conectando emocionalmente con los cientos de miles de seguidores (ARMY) que se desplazaron desde diversas provincias para presenciar el inicio de este «nuevo viaje». El evento subrayó el estatus de la agrupación como la vanguardia de la ola cultural coreana, reafirmando su título como los indiscutibles reyes del k-pop.
Este concierto en Seúl funciona como el espectacular preludio de una gira mundial de 82 fechas que arrancará formalmente en abril. El tour promete ser uno de los más grandes de la historia del género, con paradas confirmadas en ciudades como Madrid y una fuerte presencia en Latinoamérica, donde visitarán Ciudad de México, Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo. Con este despliegue, BTS inicia una nueva etapa profesional que busca consolidar su impacto global y su legado en la industria musical.
Con información de: AFP
Foto: Getty Images









