Este domingo inició en Italia una jornada electoral de dos días, en la que 51,4 millones de ciudadanos están convocados a votar en un referéndum constitucional sobre la polémica reforma judicial impulsada por el Gobierno de Giorgia Meloni. La consulta, que mantendrá las urnas abiertas hasta el lunes a las 15:00 hora local, busca avalar una ley aprobada por el Parlamento el pasado octubre pero que, al no alcanzar la mayoría de dos tercios, requiere ahora la ratificación popular.
Al no existir un quórum mínimo para su validez, el destino de la norma se decidirá por mayoría simple de votos. El núcleo de la reforma plantea una transformación profunda del sistema legal italiano al proponer la separación definitiva de las carreras de jueces y fiscales, quienes actualmente comparten la denominación de magistrados y pueden alternar entre ambos cargos.
Mientras el Ejecutivo defiende esta medida como el gran proyecto de la legislatura para modernizar las instituciones, se enfrenta a una férrea resistencia que une a los principales partidos de oposición, sindicatos y a la Asociación Nacional de Magistrados, organización que agrupa al 96 % de los juristas del país y que advierte sobre los riêsgos de esta reestructuración.
A pesar de la magnitud de los cambios propuestos, la jornada se desarrolla bajo pronósticos de baja participación, debido a la complejidad técnica del debate. Por su parte, la primera ministra Meloni ha buscado blindar la estabilidad de su administración al desvincular su futuro político del resultado del plebiscito, asegurando que agotará su mandato hasta 2027 sin importar el desenlace.
Con información de: El Litoral
Foto: Guía de Italia









