En una jornada electoral marcada por la tênsión y una participación del 57%, la izquierda moderada logró una victoria estratégica este domingo al retener el control de París y Marsella. En la capital, el socialista Emmanuel Grégoire se impuso con autoridad a la alianza conservadora-macronista de Rachida Dati, proclamando a París como el «corazón de la resistencia» frente al auge de las coaliciones de derecha.
Por su parte, en Marsella, el alcalde Benoît Payan logró la reelección gracias a una alianza táctica que evitó el triunfo de la extrema derecha, consolidando el dominio socialista en los principales núcleos urbanos del país a un año de las elecciones presidenciales de 2027. Pese a los triunfos socialistas en ciudades como Lille y Pau, el mapa político francés mostró un avance significativo de los sectores más radicales.
La izquierda de La Francia Insumisa (LFI) logró hacerse con Roubaix y Saint-Denis, mientras que el partido ultraderechista de Jordan Bardella celebró el mayor avance municipal de su historia con victorias en decenas de localidades, incluyendo el triunfo de su aliado Éric Ciotti en Niza. Sin embargo, no logró alcanzar objetivos simbólicos en la cuenca mediterránea, como Tolón o Nimes, lo que mantiene el equilibrio de fuêrzas en un escenario de fragmentación política tras las legislativas de 2024.
Estos comicios han servido como un termómetro decisivo para las aspiraciones presidenciales de cara al relevo de Emmanuel Macron. Uno de los grandes ganadores de la jornada fue el ex primer ministro Édouard Philippe, quien aseguró su reelección en El Havre, fortaleciendo su posición como la figura para el bloque de centroderecha que busca frenar a los extremos.
Con información de: EFE
Foto: Yoan Valat / EFE









