Muchos creen que el pilates es suficiente para tonificar el cuerpo, pero los especialistas señalan que, cuando se trata de reducir la flacidez en la parte posterior de los brazos, conocida popularmente como “alas de murciélago”, es necesario incorporar ejercicios de fuerza más específicos que activen directamente el tríceps.
Este tipo de flacidez suele aparecer con el paso del tiempo, la falta de actividad física o la pérdida de masa muscular. Por ello, los expertos recomiendan rutinas enfocadas en el fortalecimiento muscular, ya que los ejercicios suaves o de bajo impacto no suelen ser suficientes para generar cambios visibles en esta zona.
Uno de los ejercicios más efectivos consiste en las flexiones de tríceps contra la pared. Se realizan colocando las manos a la altura del pecho, separando ligeramente los pies y flexionando los codos pegados al cuerpo. Este movimiento ayuda a trabajar de forma directa la parte posterior del brazo, activando el músculo de manera controlada.
También se incluyen otros ejercicios como los fondos en silla, las extensiones de brazo con peso o bandas de resistencia, que permiten aumentar la intensidad del entrenamiento y mejorar la firmeza de los brazos. La combinación de varias técnicas suele ofrecer mejores resultados que un solo tipo de rutina.
La clave, según los especialistas, está en la constancia y en complementar actividades como el pilates con ejercicios de fuerza. De esta manera, el músculo se estimula de forma adecuada, lo que contribuye a reducir la flacidez y lograr brazos más tonificados y firmes con el tiempo.
Con información de: Metabolic









