El Arsenal vivió una jornada amarga que ya muchos califican como su propio “Santo Entierro”. En pleno fin de semana simbólico, el equipo londinense quedó eliminado de la FA Cup tras caer 2-1 ante el Southampton, un resultado que confirma su crisis en competiciones coperas.
La derrøta no solo significa la despedida del torneo, sino también el fin del sueño del triplete. En cuestión de semanas, el conjunto dirigido por Mikel Arteta ha visto cómo se le escapan dos títulos, dejando en evidencia un bajón inesperado en un momento clave de la temporada.
Aunque el Arsenal tuvo tramos de dominio durante el partido, los errores defensivos terminaron pasándole factura. Fallas puntuales en la zaga facilitaron los goles del rival, que supo aprovechar cada oportunidad para inclinar el marcador a su favor.
El delantero Viktor Gyökeres logró devolver momentáneamente la esperanza con el empate, pero el impulso no fue suficiente para sostener al equipo, que terminó cediendo ante un Southampton más efectivo y contundente en los momentos decisivos.
Como si fuera poco, la preocupación aumenta en el vestuario tras la lesión de Gabriel Magalhães, una baja sensible de cara a los próximos compromisos, especialmente en la Champions League, uno de los pocos frentes que aún le quedan abiertos al club.
La eliminación deja al Arsenal en un escenario incómodo: obligado a reaccionar en la recta final de la temporada y a reconstruir su solidez si quiere evitar que este “entierro” simbólico se convierta en el cierre definitivo de sus aspiraciones.
Con información de: AS









