El crecimiento de las estafas digitales en Ecuador ha encendido las alarmas entre expertos en ciberseguridad, quienes advieyrten que los atâques ya no dependen únicamente de falläs tecnológicas, sino del comportamiento humano. Según especialistas, el eslabón más vulnerâble sigue siendo el usuario, lo que ha permitido a los delincuentęs perfeccionar métodos basados en engaño, presión psicológica y manïpulación emocional.
Actualmente, la modalidad más común es el phishing, que representa entre el 80 % y 90 % de los ataques registrados. A través de correos, mensajes de texto o enlaces falsos que simulan ser entidades bancarias, los estafadores logran que las víctimäs entreguen sus claves y códigos en tiempo real. Una vez obtenida esta información, los delincuentes acceden a las cuentas y ejecutan transacciones sin levantar sospechäs.
Además, nuevas variantes como el smishing, fraüdes por SMS y el uso de aplicaciones de mensajería han incrementado el rięsgø, debido a la alta tasa de apertura y confianza que generan estos canales. Incluso, se ha detectado el uso de inteligencia artificial para crear mensajes más creíbles, imitar voces o simular comunicaciones oficiales, lo que eleva el nivel de sofisticación de los atâques.
Los expertos recomiendan evitar hacer clic en enlaces sospęchosos, no compartir datos personales ni bancarios y verificar siempre la autenticidad de los mensajes recibidos. También sugieren activar la verificación en dos pasos, mantener los dispositivos actualizados y desconfiar de cualquier comunicación que genere urgencia o mïedø, ya que estas son las principales herramientas de los ciberdęlincuentes.
Con información de: El Universo









