La combinación de café usado con bicarbonato de sodio ha ganado popularidad como un recurso casero para tareas de limpieza en el hogar, destacando por su bajo costo y por el aprovechamiento de residuos que normalmente se desechan.
El bicarbonato de sodio es conocido por su capacidad para neutralizar olores y actuar como limpiador suave, mientras que el café aporta una textura que ayuda a desprender suciedad ligera en distintas superficies sin recurrir a productos más agresivos.
Esta mezcla suele aplicarse en espacios como cocinas, baños, neveras y recipientes de basura, ya sea directamente o en forma de pasta, lo que facilita la limpieza de áreas específicas y la eliminación de residuos cotidianos.
También se utiliza como método para reducir malos olores en ambientes cerrados, colocándola en recipientes abiertos para que actúe como absorbente natural, lo que la ha convertido en una alternativa práctica dentro del hogar.
Aunque es considerada una solución útil para tareas básicas, se recomienda precaución en superficies delicadas, ya que el café puede dejar manchas, por lo que se sugiere probarla primero en pequeñas áreas.
Con información de: Cronista









