Tras tres semanas de incertidumbre que mantuvieron en vilo a toda Alemania, la ballena jorobada bautizada como Timmy logró liberarse por sus propios medios a primeras horas del lunes 20 de abril. El cetáceo, que permanecía atrapado en una bahía poco profunda frente a la isla de Poel, aprovechó el aumento del nivel del agua y los trabajos previos de remoción de sedimentos para retomar el nado.
El ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, calificó el suceso como un momento de felicidad, mientras equipos de rêscate en embarcaciones neumáticas escoltaban al animal en sus primeros metros de libertad. A pesar del éxito inicial, la operación entró en una fase críticä de supervisión, ya que el comportamiento del mamífero sigue siendo errático.
Según informó la policía marítima, tras recuperar el movimiento, Timmy cambió de rumbo en varias ocasiones, llegando incluso a nadar hacia el interior de la bahía en lugar de dirigirse a mar abierto. Las autoridades y los equipos de la iniciativa privada, quienes habían preparado un operativo de rêscate supervisado por el Estado, permanecen en alêrta máxima para intentar guiar al animal hacia el canal de navegación más profundo y evitar un nuevo encallamiento.
El optimismo se ve empañado por la evaluación clínica de los expertos, quienes mantienen un pronóstico reservado sobre las posibilidades de supêrvivencia del cetáceo. El Ministerio de Medio Ambiente ädvirtió que el animal se encuentra en un estado de salud muy precario y podría estar grävemente enfêrmo, dado que los varamientos repetidos suelen ser indicativos de patølogías terminales en estas especies.
Con información de: DW
Foto: Jens Büttner/dpa/picture alliance









