Un solitario seguidor venezolano se convirtió en el gran protagonista de las gradas durante el encuentro entre la Vinotinto Sub-17 y Bolivia en Paraguay. Vestido con la camiseta del Deportivo Táchira y ondeando con orgullo el tricolor nacional, el fanático mantuvo su apoyo durante los 90 minutos, representando el sentimiento de todo un país desde el vacío de la tribuna visitante.

Tras el pitazo final que selló la victoria venezolana y, con ella, la clasificación al Mundial de la categoría, en lugar de dirigirse directamente a los vestuarios, los jóvenes futbolistas cruzaron el campo para festejar este logro histórico con el hombre que no los dejó solos. Escalaron parte de la estructura para darse un abrazo con su espectador, compartiendo cánticos y lágrimas.

Este es un logro histórico para la selección Sub17 masculina de la Vinotinto, ya que es su tercera clasificación de forma consecutiva para disputar el Mundial de la categoría, demostrando una base solida que se consigue mantener en el tiempo.

Con información de: Juez Central
Foto: @selevinotinto

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