A sus 76 años, Meryl Streep no solo es una de las figuras más activas y respetadas de Hollywood, sino también un referente de cómo envejecer con vitalidad y elegancia. Lejos de las dietas extremas o las cirugías estéticas, la oscarizada actriz atribuye su bienestar a una filosofía de vida sencilla pero innegociable: nadar una milla diaria.

“Intento nadar una milla cada día porque me gusta la sensación y me conecta con mi cuerpo. Soy bastante consciente de cuidar mi salud, porque no dura para siempre y todos somos afortunados mientras la tenemos.

Trato de recordarlo”, dijo en una entrevista del 2016 con la Revista HELLO! No se trata de un entrenamiento destinado a conseguir un físico determinado, sino de un hábito que la ancla en su cuerpo y en el presente.

En otra entrevista con The Guardian, afirmó que su objetivo son “55 largos” por sesión, y reveló que la piscina es también el lugar donde piensa, donde ordena sus ideas. Es su espacio para meditar.Desde el punto de vista científico, este deporte reúne beneficios que pocos ejercicios pueden igualar, especialmente a partir de los 60 años.

Según Women’s Health, el agua soporta hasta el 90% del peso corporal, lo que reduce enormemente el impacto sobre las articulaciones, un factor clave para personas con artritis o problemas de movilidad.

También recientes investigaciones demuestran que nadar mejora la resistencia cardiovascular, mantiene la masa muscular (que se pierde a razón de entre un 3 y un 5% por década a partir de los 30 años), y aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, favoreciendo la función cognitiva y protegiendo frente al deterioro mental asociado a la edad.

Con información de: Medio internacional

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