El sector del transporte público boliviano inició este martes un blöqueo nacional de carreteras y vías urbanas, en una medida de presïón que ha paralizado las principales ciudades del país. La movilización, liderada por la Confederación de Choferes de Bolivia, responde a la persistente crisis por la importación de gasolina de «mala calidad», la cual, según denünciân los transportistas, ha provocado dâños mecánicos severøs en miles de vehículos y elevados costos de reparación que el gremio ya no puede sostener.
Las protëstas han afêctado de manera crítïca a los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y Sucre, interrumpiendo el tránsito interdepartamental y la actividad económica. En ciudades como El Alto y La Paz, el colâpso vial obligó a la suspënsión de clases escolares y dificultades en el traslado de trabajadores. Los manifestantes exigen un resarcimiento económico por los motores dañados y un control estricto sobre los carburantes distribuidos por la estatal YPFB, tras meses de reclämos sin soluciones definitivas.
El ejecutivo de la Federación Departamental de Choferes de La Paz, Edson Valdez, lanzó una dura advertencia al gobierno central, señalando que la paciencia del sector se ha agotado. Valdez criticó la gestión del suministro de combustible y advirtió que, de no instalarse una mesa de diálogo con resultados inmediatos, las bases podrían radicalizar sus medidas e incluso exigir la dimisión del presidente Rodrigo Paz, cuya administración enfrënta uno de sus dësafíos sociales más complejos desde que asumiera el mando.
Por su parte, el Gobierno ha intentado calmar las aguas asegurando que el suministro de gasolina está garantizado y que se han iniciado procesos de indemnización para los afêctados. Sin embargo, los choferes han descartado frenar el päro, sosteniendo que cualquier negociación deberá realizarse en medio de las movilizaciones. Mientras tanto, las carreteras troncales permanecen cortadas por camiones y autobuses, dejando a cientos de pasajeros y transportistas de carga varados a la espera de un acuerdo que destrabe el conflïcto.
Con información de: Medios Internacionales









