Para muchas mujeres, una infeccïón urinaria no es un episodio puntual, sino un problema crónico que reaparece una y otra vez. Durante años, el tratamiento se ha basado en el uso repetido de antibióticos, pero el aumento de resistencias bactêrianas está obligando a replantear el abordaje. La inmunoprofilaxis y las autovâcunas bactêrianas emergen ahora como nuevas alternativas preventivas frente a las infecciyones urinarias recurrentes.

Tal y como explica Elena Seguí, especialista en Urología femenina, funcional y Urodinámica de la Asociación Española de Urología (AEU), los antibióticos siguen siendo imprescindibles para tratar una infeccïón urinaria cuando está correctamente diagnosticada. «El problema aparece cuando el manejo se basa únicamente en tratar cada nuevo episodio con antibióticos, sin analizar por qué se repite, ni plantear estrategias preventivas», asegura.

El uso repetido de antibióticos puede alterar la microbiota, favorecer efectos adversos y, sobre todo, seleccionar bacterias resistentes, según advierte, lo que significa que tratamientos que antes funcionaban bien pueden dejar de ser eficaces. «En un contexto global de aumento de resistencias antimicrobianas, cada prescripción debe ser adecuada, dirigida y justificada. No se trata de demonizar los antibióticos, sino de utilizarlos mejor, y de reducir la exposición innecesaria cuando existen alternativas preventivas», añade.

Con ello, sostiene que la inmunoprofilaxis busca estimular la respuesta inmunitaria frente a los microorganismos que con más frecuencia causan infecciones urinarias: «En términos sencillos, no actúa como un antibiótico que elimina bacterias en un episodio agudo, sino como una estrategia preventiva que intenta reducir la probabilidad de nuevas recurrencias».

Con información de: La Sexta

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