Una consumidora ha elevado una queja pública a través de un video difundido en redes sociales, en el cual denüncia haber recibido alimentos en mal estado y una atención deficiente en la sucursal de la cadena de comida rápida KFC, ubicada en el Centro Comercial Sambil. Bajo la premisa «Me siento estafäda» y mencionando a la cuenta oficial de la franquicia (@kfc.vzla), la usuaria alertó sobre las prácticas del establecimiento.
Detalles del incidënte
Según el testimonio documentado en el material audiovisual, los hechos se desarrollaron de la siguiente manera:
- La Compra: La clienta adquirió dos combos de la popular promoción conocida como «Martes Loco».
- El Hallazgo: Al disponerse a comer en su mesa, descubrió que una de las piezas de pollo (específicamente un muslo) presentaba un aspecto reseco y oscuro, con evidentes características de ser «pollo recalentado» o viejo.
- La Ocultación: La usuaria denüncia que la pieza defectüosa fue colocada estratégicamente en el fondo de la caja, cubierta por una pieza de pollo grande, de aspecto fresco y recién hecha (pechuga). Esto imposibilitó que el defecto fuera detectado a simple vista al momento de recibir la bandeja en el mostrador.
Negativa del establecimiento
Al percatarse de la calidad inaceptable de la pieza, la clienta regresó al mostrador para solicitar el cambio del alimento. No obstante, el personal de KFC se negó a realizar la sustitución.
El argumento de los trabajadores fue que la usuaria ya había retirado la comida del área de entrega y la había llevado a su mesa, indicando que cualquier reclamo debía hacerse inmediatamente frente a ellos. Ante esto, la consumidora argumentó que la forma en la que empaquetaron el producto (escondiendo la pieza vieja debajo de la nueva) impedía cualquier revisión visual previa sin manipular directamente los alimentos con las manos en el mostrador.
Evidencia visual y llamado a los consumidores
En su queja, la clienta muestra a la cámara una clara comparación visual: exhibe la carne blanca y jugosa de la pieza recién hecha y la contrasta con el aspecto rígido, oscuro y seco del muslo de pollo que le fue negado en cambio.
A raíz de esta experiencia, la usuaria hace un llamado de atención al público general, instando a los clientes a revisar minuciosamente su comida directamente en el mostrador ante el personal, para evitar ser víctimas de situaciones similares donde se les niegue su derecho a recibir alimentos frescos y de calidad.
Hasta el momento de esta publicación, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte de la gerencia de KFC Venezuela (@kfc.vzla) respecto a sus controles de calidad o sus políticas de resolución de quejas en mostrador.
Con información: @yennidiaz.92









