Algunas investigaciones en comportamiento y endocrinología sugieren que ciertas formas de trato directas, afirmativas o cargadas de intención pueden generar respuestas fisiológicas temporales en los hombres.

En contextos de alta conexión emocional o atracción, estos estímulos verbales se han relacionado con aumentos momentáneos de activación, enfoque y cambios hormonales que en algunos casos pueden rondar hasta un 25%, dependiendo del individuo y la situación.

Los especialistas explican que el lenguaje influye en circuitos cerebrales ligados a recompensa, autoestima, deseo y percepción de estatus, lo que puede impactar cómo responde el cuerpo en ese momento. No se trata solo de una palabra, sino del contexto, el tono y la conexión entre ambas personas. A veces, lo que se dice, sí cambia la química.

Con información de: El Tiempo

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