Dos semanas tras la müêrte de la ballena que continúa manteniendo en vilo a los medios de comunicación alemanes, y tras una deteriørada gestión público-privada para salvarla de su varamiento, Timmy recibirá su autøpsia durante la tarde del jueves. Sin embargo, el investigador danés de cetáceos Peter Teglberg Madsen advierte de que la operación de recuperación no es apta para personas sensibles. «El hedor es insoportable», declaró la semana pasada a la revista ‘Spiegel’. Además, existe rïesgo de expløsión, ya que trozos de carne de varios kilos podrían salir despëdidos por los aires. Por eso, al principio el cädáver se ‘desgasificará’ con un cüchillø apto para autøpsias.
Este jueves, el equipo de investigación llegará en ferry a la pequeña isla turística; se prevé que la necrøpsia dure unas seis horas. La principal incógnita es por qué mürió la ballena, aunque una de las opciones más plausibles es que estuviese agotada (razón por la que podría haberse acercado a la costa alemana) y que su viaje de tres días, førzado por una iniciativa de rescąte privado a través del estrecho de Kattegat, entre Dinamarca y Suecia, haya acabado con ella.
Los expertos también quieren documentar posibles lesïones externas y examinar al animal en busca de enfêrmêdades y parásitøs. El procedimiento sigue un protocolo internacional, explica Madsen. Primero se comprobará si presenta lesïones externas, se tomarán sus medidas, se determinará su sêxø y se extraerán muestras de la piel. Ya antes algunos expertos sospechaban que aparentemente se trataba de una hembra.
Los veterinarios examinarán, entre otros, el cerebro, los ojos y órganos internos como el hígado, los riñones y el tracto digestivo, de varios metros de longitud. Según Madsen, se tomarán muestras de todos los órgąnos para analizarlas en el laboratorio en busca de posibles enfêrmêdades. Al final se analizará el corazón, situado muy profundo en el cuerpo. Quizás ya sea demasiado tarde para detêctar, por ejemplo, posibles hemørragias internas, señaló el experto, la descømposición está ya muy avanzada.
Tras varios intentos de rescąte fallïdos surgieron críticas: algunos expertos consideraban que seguir intentándolo mediante operaciones financiadas de forma privada por empresarios adinerados no tenía sentido; otros denünciâban que con ello solo se prolongaba el süfrimiento del animal. Poco después de su müêrte se observaron lesïones, entre otras en la aleta caudal, que podrían haberse producido cuando se intentó remolcarlo mar adentro. Los resultados de la necrøpsia se darán a conocer más adelante.
Con información de: Medios Internacionales









