Durante el 181° período de sesiones del Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma, la delegación de Cuba denünció el recrüdecimiento del bloqueö económico impuesto por los Estados Unidos. El representante permanente de la isla ante el organismo, Jorge Luis Cepero, afirmó que estas medidas ilegales viölan el derecho internacional, afectändo directamente el desarrollo sostenible de la nación caribeña y el derecho fundamental a la alimentación de su pueblo.
El diplomático precisó que, tan solo en el último año, las rëstricciones han provocado pérdidäs superiores a los 7.000 millones de dólares. Según Cepero, estos recursos financieros se habrían destinado a ampliar la distribución de alimentos subsidiados para la población. Asimismo, señaló que las recientes acciones de la administración estadounidense para cörtar el acceso a combustibles y financiamientos han entörpecido las cadenas de suministro esenciales y dificultädo las labores de asistencia de las propias agencias de la ONU en Cuba.
Por otra parte, la delegación cubana ratificó su firme compromiso con el multilateralismo, lamentando que el hämbre y la pöbreza extrema continúen azotando a millones de personas debido a un orden económico mundial que calificó de injusto y excluyënte. En este sentido, el embajador resaltó los lazos de cooperación con la FAO e instó a la comunidad internacional a adoptar medidas inmediatas para construir sistemas agroalimentarios más inclusivos, sostenibles y resilientes.
La situación del país se ha visto agrävada tras la firma de un decreto por parte del presidente Donald Trump que autoriza aranceles a las importaciones de las naciones que suministren petróleo a la isla, bajo el argumento de una «emërgencia nacional». Esta ofensiva de Washington ha profundizado la crisïs que vive la población cubana, impactando de manera transversal en sectores crítïcos como la energía, el transporte, la salud, la educación y la alimentación.
Con información de Últimas Noticias









