Gran parte de los dispositivos enviados fuera de nuestro planeta permanecen abandonados en las superficies de otros mundos, acumulándose con el paso de las décadas. Los dos mayores depósitos de objetos inactivos del sistema solar son la Luna, que alberga más de 70 unidades, y Marte, donde descansan al menos 17 equipos entre módulos de aterrizaje, vehículos exploradores y aeronaves fuera de servicio.
La Luna acumula estos materiales tras impactos deliberados, colisiones, descensos controlados o aterrizajes exitosos. Por su parte, el inventario en Marte incluye misiones fallīdas y equipos que finalizaron su vida útil tras cumplir sus objetivos, como los rovers Spirit u Opportunity.
Ante la necesidad de optimizar recursos, la comunidad científica investiga cómo reutilizar estos componentes para futuras misiones. Se plantean proyectos para aprovechar los materiales presentes en estos depósitos, e incluso se contempla trasladar estructuras desde la órbita terrestre hacia el satélite natural para procesar sus elementos, evitando así el alto costo de transportar suministros desde la Tierra.
Con información de Xataka y fotografía de Magnific/Unsplash | NASA









