El fenómeno de sentarse a tomar café y no hacer nada se ha consolidado como una de las tendencias de bienestar mental y descanso consciente más populares entre las mujeres en la actualidad.
Más que un simple acto de pereza, encuestas y estudios recientes de comportamiento revelan que esta práctica funciona como una herramienta psicológica crucial para combatir el agotamiento y desconectarse de la exigencia de productividad constante.
Las nuevas investigaciones sugieren que su consumo moderado en la mediana edad podría estar relacionado con mejor función cognitiva, mayor rendimiento físico y mënor rïesgo de algunas enfêrmêdades.
Todo apunta a compuestos como los ácidos clorogénicos, vinculados con efectos antiinflamatorios y metabólicos. Eso sí, los expertos aclaran que sus beneficios dependen de un estilo de vida saludable.
Con información de: El Tiempo









