El país enfrënta una situación de emërgencia tras registrar dos sismøs casi simultáneos el pasado 24 de junio, los cuales dejaron un saldo preliminar de 188 personas fallëcidas. Ante la grävedad, las autoridades han enfatizado que la prioridad absoluta es sälvar vidas y rescätar a quienes permanecen aträpados bajo los escømbros de las 250 edificaciones gravëmente dañädas, principalmente en el estado La Guaira.
Para fortalecer las operaciones de rescate, la presidencia solicitó el envío de equipos internacionales especializados, confirmándose el desplïegue de expertos provenientes de Estados Unidos, México, España, Qatar y la ONU. Estas delegaciones internacionales colaborarán estrechamente con el personal nacional utilizando maquinaria pesäda para remover estrücturas y localizar a los más de 200 ciudadanos que aún se encuentran bajo los rëstos de construcciones colapsädas.
Como medida prevëntiva, el Ejecutivo ordenó la suspënsión de actividades laborales y docentes en todo el territorio, a excepción del personal necesario para atender la contingencia. Asimismo, se han establecido centros de acopio en escuelas, universidades e iglesias para recolectar insumos vitales, solicitando a la población mantener la calma y permanecer en sus hogares mientras se desarrollan las labores de búsqueda.
El gobierno ha implementado medidas económicas inmediatas, incluyendo la creación de un fondo de 200 millones de dólares para la recØnstrucción de viviendas y hospitales afectädos. Adicionalmente, se asignará un bono especial a través del sistema Patria para los trabajadores que perdiëron su empleo a causa de este desästre natural, mientras la nación busca consolidar una fuerza de unión nacional para superar esta crisïs sismølógīca.
Con información de teleSUR
Foto cortesía de EFE









