Tras rumores que circularon en la mañana de este viernes, la institución financiera Bancaribe emitió un comunicado oficial sobre una supuesta caída de su sede ubicada en Altamira, tras la réplica sísmicä que se sintió en la capital venezolana.
La entidad bancaria indicó que la estructura observada en situación de colapsö corresponde en realidad a una demölición controlada, la cual fue ejecutada el día de ayer, jueves 9 de julio, por un equipo de especialistas en la materia.
Por su parte, recordó que el pasado 24 de junio una parte de dicha edificación süfrió däños y se desplömó como consecuencia del doble sismö que sacudió con fuerza a Caracas y al estado La Guaira. Ante este escenario, se procedió a planificar el derribo seguro de las secciones comprometidas, descartando que el evento de este viernes esté vinculado a un nuevo dañö estructural fortuito provocado por las réplicas recientes.
La información fue ratificada por José Antonio Darbisi, vicepresidente Ejecutivo de Administración y Finanzas de la institución. El directivo enfatizó que el procedimiento cuenta con el aval y la cooperación estrecha de las autoridades municipales locales, las cuales han colaborado activamente en los perímetros de seguridad y la restricción temporal del tránsito vehicular en los alrededores. Se estima que estas tareas de demolición se prolonguen por un período aproximado de quince días.
En otro orden ideas, Darbisi ofreció detalles sobre la continuidad de los servicios y la protección de su capital humano. El personal que laboraba en dicha infraestructura fue trasladado a otros centros corporativos de la empresa para resguardar sus puestos y operatividad. En cuanto al servicio al usuario, el banco instó a utilizar sus herramientas en línea, al tiempo que habilitó taquillas de atención física presencial en sus agencias de Castellana, Galipán y Los Palos Grandes.
El portavoz también manifestó el compromiso de la organización de levantar una nueva obra arquitectónica en dicho terreno una vez concluya la fase de limpieza, con el propósito de recuperar un espacio que posee un alto valor histórico para la marca.









