El panorama hídrico en Puerto Rico continúa mostrando signos de alertä. De acuerdo con el último reporte del Monitor de Sequía de Estados Unidos, el territorio enfrenta un 14,2 % de «sequía severä», lo que representa un alarmantë incremento de casi cuatro puntos porcentuales en comparación con el 10,5 % registrado apenas la semana anterior.
En contraste, las zonas bajo la categoría de «sequía moderada» experimentaron una leve mejoría, disminuyendo del 61 % al 59 % en el transcurso de siete días. El organismo meteorológico detalló que estas mejoras parciales y la reducción de la sequedad anómala se concentraron en el centro-norte y noroeste de la isla, gracias a que las lluvias más intensas registradas recientemente lograron mitigar algunos de los déficits de precipitación a corto plazo.
Sin embargo, la realidad es muy distinta para otras regiones. El informe destaca que en gran parte del territorio persistieron las condiciones sumamente secas, lo que provocó una intensificación de la sequía severa en la franja centro-sur. Actualmente, al menos 15 de los 78 municipios de Puerto Rico todos ubicados en la zona sur se encuentran bajo esta clasificación crítïca, sufrïendo ya consecuencias tangibles como incendiös forestales, un descenso preocupante en los niveles de los pozos y planes de racionamiento de agua.
Técnicamente, la «sequía severä» implica una escasez de lluvias tan prolongada que es capaz de generar pérdidas en los cultivos, reducir crítïcamente el caudal de ríos y embalses, y forzar la restricción del servicio de agua a la población. Por su parte, el nivel de «sequía moderada» que todavía cubre a más de la mitad de la isla ya de por sí genera dañös en pastizales y disminuye la capacidad de las fuentes hídricas subterráneas y superficiales.
Finalmente, la categoría de «anormalmente seco», caracterizada por una baja nubosidad que imposibilita las lluvias, experimentó un descenso casi imperceptible al pasar de 82,65 % a 82,32 % en una semana. Bajo este complejo escenario climático, el Monitor de Sequía estima que aproximadamente 2.669.714 personas en Puerto Rico viven actualmente en zonas directamente afectadäs por algún nivel de sequía.









