El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán reafirmó esta semana su firme compromiso con la mediación diplomática entre Estados Unidos e Irán. Durante una rueda de prensa, el portavoz de la cancillería, Tahir Andrabi, desmintió categóricamente los rumores de que su país haya abandonado estas gestiones, exhortando a ambas partes a detener los actos de violenciâ y reactivar los canales de comunicación técnica.
Este esfuerzo diplomático se respalda en el Memorando de Islamabad, un acuerdo preliminar firmado el pasado 17 de junio diseñado para abordar temas críticos como el programa nuclear iraní, la política de sancionës y la seguridad regional. A pesar de los desafíos actuales, el gobierno paquistaní sostiene que la negociación sigue siendo el único mecanismo viable para resolver de forma pacífica las controversias entre Washington y Teherán.
Sin embargo, las recientes acciones militares en el Golfo han complicado de manera significativa la aplicación de este pacto. Las autoridades de Islamabad admitieron que el tenso panorama actual exige una reevaluación urgente de las estrategias de diálogo, con el fin de evitar un colapso de los esfuerzos diplomáticos y un mayor deterioro de las relaciones bilaterales.
Finalmente, el portavoz subrayó la profunda preocupación de Pakistán por la seguridad en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio global. El gobierno paquistaní advirtió que cualquier interrupción en el flujo de hidrocarburos en esta zona tendría consecuencias críticas para la economía global y la seguridad alimentaria, por lo que instó a proteger la libertad de navegación a toda costa.
Con información de EFE









