El número de teléfono móvil ha pasado de ser un simple canal de comunicación a convertirse en una auténtica identidad digital. Hoy en día funciona como la llave maestra que valida transferencias bancarias, confirma identidades y da acceso a decenas de plataformas digitales. Sin embargo, cuando los usuarios deciden cambiar de numeración por motivos de mudanza, acosö o cambio de compañía, suelen pasar por alto un detalle crítïco que pone en gräve riesgö su privacidad digital.
Organizaciones de protección al consumidor como FACUA han encendido las alarmas sobre el olvido generalizado de desvincular el número antiguo de las cuentas personales antes de darlo de baja. Este descuido abre la puerta a accesos no autorizados debido a que las empresas de telecomunicaciones suelen reasignar las líneas inactivas a nuevos clientes tras un periodo de tan solo treinta días. Si el antiguo dueño no eliminó su número de sus perfiles en redes sociales y aplicaciones, el nuevo titular de la línea podría recibir los códigos de recuperación por SMS e ingresar involuntariamente a sus cuentas privadas.
La extensión de los sistemas de autenticación mediante mensajes de texto facilita que cualquier persona con la nueva sim asignada pueda solicitar el restablecimiento de contraseñas de perfiles ajenos. Esto permite al nuevo propietario tomar el control total de las redes sociales, leer conversaciones privadas y gestionar servicios vinculados del titular anterior. Por esta razón, los expertos enfatizan la importancia de realizar una revisión exhaustiva para desasociar el número de todos los servicios digitales antes de cancelar definitivamente la línea telefónica.
Con información de: Globovision.









