Desde la iglesia de Nuestra Señora de La Chiquinquirá, el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, presidió una misa solemne en memoria de las víctïmas fallecïdas a causa del movimiento telúricö que afëctó a la región capitalina y a la zona costera el pasado 24 de junio.
Al cumplirse exactamente un mes del trágicö evento que conmovió a toda la nación, el máximo representante de la Iglesia en la capital dedicó la ceremonia tanto al descanso eterno de los difuntös como al esfuerzo de quienes continúan colaborando en las labores de asistencia. Durante la homilía, el monseñor expresó ante los creyentes congregados que la misa se ofrecía por las almas de los fallecidös, pero también como un reconocimiento al trabajo, la fe y el consuelo que brindan día a día los numerosos voluntarios desplegados.
En su mensaje, la autoridad eclesiástica enfatizó la importancia de mantener el apoyo activo y apeló a la solidaridad de la ciudadanía y de las diversas instituciones para no detener la ayuda a las familias que perdieron a sus allegados o que se quedaron sin hogar. El arzobispo remarcó que en este momento es cuando resulta más indispensable la presencia de personas dispuestas a acompañar a la población afectadä, e indicó que la entrega de insumos, materiales y apoyo logístico se está coordinando de forma organizada por medio de la red de Cáritas parroquiales habilitadas en la ciudad y en las zonas más vülnerables.
Para concluir el acto litúrgico, monseñor Biord impartió una bendición especial a los cuerpos de rescate, voluntarios y organizaciones que han dedicado sus mejores capacidades para atender la emergencïa nacional, e instó a los presentes a conservar la fe y a continuar participando activamente en la recuperación de las comunidades.
Con información de: El Universal









