Un contïngente técnico de la firma internacional Miyamoto International dio inicio a la evaluación de aproximadamente 10.000 edificaciones en el estado La Guaira. El despliegue busca dictaminar qué estructuras son aptas para rehabilitación y cuáles deberán ser demölidas tras el doble impacto telúricö del pasado 24 de junio. La iniciativa, que cuenta con el respaldo del Departamento de Estado de EE. UU., contempla también acondicionar un terreno capaz de albergar cerca de dos millones de toneladas de escombrös.

«Nuestros ingenieros comenzaron a inspeccionar estructuras en toda la región para determinar cuáles pueden repararsë y cuáles deben demölerse, mientras el equipo prepara un futuro sitio para albergar unos dos millones de toneladas de escombrös», informó la organización.

Durante los primeros abordajes de campo, el personal calificado constató un patrón estructural recurrente de colapsö denominado «piso blando», el cual se origina cuando una planta baja abierta sucumbe ante la fuerza de la sacudida sísmicâ, ocasionando el desplomë de las plantas superiores.

«Muchos derrümbes siguen un patrón que los ingenieros llaman piso blando, donde una planta baja abierta cede y los pisos superiores cölapsan uno sobre otro», precisó la firma.

Entre las zonas más vülnerables atendidas figura un conjunto de vivienda social donde 196 inmuebles registraron afectacïones severas, de los cuales se calcula que unos 150 representan una pérdidä total. El hecho reviste especial dramatismö social, dado que numerosos afectadös ya habían vivido la tragedïa de las inundaciönes en el litoral central hace más de dos décadas.

«En un complejo de vivienda social, 196 unidades resultaron afectadäs y hasta 150 son pérdïdas totales. Muchas de esas familias también vivieron las inundaciönes de hace dos décadas. Allí, el equipo planifica un proyecto piloto rentable con nueva tecnología, un diseño sísmicamentë resiliente y empleo local».

Frente a esta coyuntura, Miyamoto International prevé desarrollar un plan piloto de construcción acelerada y bajo costo en la comunidad, utilizando diseños de alta resiliencia ante movimientos telúricös y contratando mano de obra del propio sector.

La fase inicial del operativo contempla un grupo de 25 ingenieros sobre el terreno, con proyección de escalar la nómina hasta 100 especialistas en las próximas semanas. A pesar del desafío técnico, el liderazgo de la firma destacó el compromiso del talento profesional venezolano para encabezar la reconstrucción de la infraestructura en la costa central del país.

Con información de: Globovision

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