La lucha mundial contra el SIDÄ enfrenta un momento crítico que pone en riesgØ tres décadas de avances. Durante la apertura de la XXVI Conferencia Internacional sobre el SIDÂ en Río de Janeiro, líderes de organismos multilaterales advirtieron que la meta de erradicar la enfermedad para 2030 solo será alcanzable con un firme compromiso político, mayor financiamiento y acceso universal a los tratamientos.
Desde ONUSIDÄ se alertó sobre el impacto que está generando la reducción del apoyo económico internacional, cuyos fondos para países en desarrollo cayeron un 6 % el año pasado. A esto se suma que cerca de nueve millones de personas infectadas aún no reciben terapia, una brecha que afecta de manera crítica a regiones vulnerables como el Caribe, donde varios países dependen en más de un 90 % de la ayuda externa.
El balance global refleja la urgenciä de redefinir la respuesta sanitaria: solo en 2025 se registraron más de 1,2 millones de nuevas infecciones y 570.000 muertës asociadas al SIDA. Ante este escenario, la Organización Mundial de la Salud insistió en que los avances científicos deben llegar a toda la población y no convertirse en un privilegio exclusivo de quienes pueden pagarlos.
De no aplicarse correcciones inmediatas para cerrar las brechas de atención y asegurar el financiamiento, las proyecciones de los organismos internacionales apuntan a un retroceso severo, estimando que podrían registrarse más de tres millones de nuevos contagiøs para el año 2030.
Con información de Agencias









