Aunque no es lo habitual, la llegada de las altas temperaturas y la humedad veraniega incrementa la posibilidad de que aparezcan cucarachas en los equipos de aire acondicionado. Las zonas interiores, los conductos y las rejillas de ventilación brindan a estas plagas un entorno idóneo debido a la humedad continua, la sombra y el resguardo que ofrecen. Los especialistas indican que la cücaracha germánica y la americana son las especies que acceden con mayor facilidad a estos dispositivos.
Para detectar a tiempo una plagä en la unidad, se debe prestar atención a indicios como un hedor insólito al encender el aire, diminutas manchas de excrementö alrededor de las salidas de flujo y ruidos metálicos o leves rasguñös durante la noche. Más allá de lo desagradablë de la situación, su permanencia entraña un peligrö sanitario importante, ya que el aire circulante transporta alérgenös que pueden desencadenar o empeorar cuadros respiratorios. A nivel técnico, la acumulación de desechos corre el riesgö de taponar las tuberías de drenaje y averiar el sistema.
El mantenimiento preventivo resulta fundamental para evitar este pröblema. Conviene higienizar los filtros periódicamente, inspeccionar el estado del recipiente de condensación y sellar cualquier grïeta o hendïdura en la instalación. Asimismo, conviene mantener el desaguadero libre de obstrucciones y evitar acumulaciones de agua. Para complementar el control en la vivienda, existen alternativas caseras que actúan como repelentes o cebos, tales como combinaciones de bicarbonato o ácido bórico con azúcar, o el uso de ingredientes como hojas de laurel, ajo, pepino y vinagre.
Con información de: Globovision









