Un tribunal federal de apelaciones resolvió este viernes la suspensión de las obras del Salón de Baile en la Casa Blanca promovidas por el presidente Donald Trump, determinando que el proyecto requiere la autorización formal previa del Congreso de los Estados Unidos para continuar.
El fallö dictado por el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia respalda la medida cautelar ordenada en abril por un magistrado federal. La resolución se sustenta en que el marco constitucional concede de forma exclusiva al Poder Legislativo el control sobre las reformas y desarrollos en la residencia ejecutiva.
En el texto de la sentenciä, los magistrados enfatizaron la naturaleza transitoria del mandato presidencial respecto a las instalaciones del Estado. Al respecto, afirmaron que cada mandatario es un inquilino temporal y no el propietario de la Casa Blanca, por lo que la determinación de construir un espacio de estas características corresponde al Congreso y no al poder discrecional del Ejecutivo. La orden judicial comenzará a regir en un plazo de 14 días, intervalo diseñado para permitir a la administración elevar un recurso ante el Tribunal Supremo.
La controversiä legal se originó por una demandä del Fondo Nacional para la Preservación Histórica, entidad que cuestionó el avance de las obras al margen del proceso de revisión parlamentaria. Los jueces remarcaron que el fallö no emite juicio sobre el mérito o la estética del diseño, sino sobre la sujeción estricta al principio de separación de poderes.
El proyecto de edificación del Salón de Baile figura entre las principales iniciativas arquitectónicas impulsadas por el presidente Trump en el recinto gubernamental, con la cual busca dejar un legado de infraestructura emblemático en la sede del Poder Ejecutivo estadounidense.
Foto cortesía de: Truth Social del presidente de los Estado Unidos, Donald Trump @realDonaldTrump









