La historia del béisbol de las Grandes Ligas tiene un nuevo capítulo dorado para el talento venezolano. En una emotiva y concurrida jornada celebrada en el Guaranteed Rate Field, la directiva de los Medias Blancas de Chicago retiró oficialmente el emblemático dorsal número 13 en honor a Oswaldo “Ozzie” Guillén, inmortalizando así una trayectoria de cuatro décadas ligada a la franquicia como jugador, estratega y figura insignia de la organización.
Rrodeado por el cariño de su esposa Ibis, sus hijos y una constelación de exjugadores que formaron parte del histórico equipo que él mismo condujo hacia la conquista de la Serie Mundial en el año 2005, el timonel mirandino se mostró visiblemente conmovido ante el estadio repleto durante el homenaje previo al compromiso frente a los Guardianes de Cleveland.
«Nunca he estado nervioso en el béisbol. Hoy sí lo estoy», confesó Guillén al dirigirse a la fanaticada de la llamada «Ciudad del Viento», que ovacionó de pie cada momento del tributo.
Durante su intervención, el estratega criollo rememoró los momentos más cumbres de su paso por la novena patiblanca, destacando que haber levantado el trofeo de campeones mundiales en 2005 representa el hito más significativo y entrañable de todo su legado deportivo en los Estados Unidos.
Con este reconocimiento histórico, Ozzie Guillén sella su nombre para siempre en el círculo más exclusivo de los Medias Blancas, reafirmando el impacto imborrable, la disciplina y la pasión con la que los deportistas venezolanos continúan dejando su huella en la máxima categoría del béisbol mundial.
Fotografía cortesía de: Chicago White Sox.
Noticias 24hrs









